Cuando el teléfono arde

Por GUSTAVO LÓPEZ
“Llamadas” y el arte de escuchar el fin del mundo

Hay series que te piden mirar. Llamadas, de Apple TV+, te exige escuchar. Y no es lo mismo. Aquí no hay rostros, ni persecuciones, ni primeros planos llorosos. Solo voces. Voces que respiran, titubean, mienten. Voces que anuncian —sin saberlo— que algo se ha roto en el tejido del tiempo.

Creada por el uruguayo Fede Álvarez, esta miniserie convierte el teléfono en un umbral: cada episodio, de apenas veinte minutos, es una conversación que comienza en lo cotidiano —un vecino irritante, una madre preocupada, un amigo que no responde— y termina deslizándose hacia el abismo. Bucles temporales, ecos del futuro, apocalipsis íntimos. Como si Kafka hubiera descubierto los creepypastas y decidiera hacerlos sonar.

El teléfono como oráculo

El dispositivo más banal de nuestra vida diaria —esa pantalla que revisamos con ansiedad automática— se vuelve aquí un instrumento de horror cósmico. No vemos a los personajes: los intuimos. Las ondas sonoras flotan sobre un fondo abstracto, psicodélico, casi hipnótico. Es un podcast con esteroides narrativos, un experimento audiovisual que confía en nuestra imaginación como cómplice.

Y funciona. Porque cuando no te dan el monstruo, lo inventas. Y el tuyo siempre será peor.

Un reparto sin rostro, pero con nervio

Pedro Pascal despliega ese pánico contenido que ya le conocemos, pero aquí sin armadura ni western galáctico que lo proteja. Rosario Dawson inyecta una urgencia que quema. Nicholas Braun —sí, el inolvidable primo incómodo de Succession— transforma su torpeza en tensión eléctrica. Lily Collins susurra con una fragilidad que duele.

Sin gestos ni miradas, todo recae en el temblor de la voz. Es teatro en la oscuridad. Es radio elevada a arte contemporáneo. Un tour de force que recuerda que actuar también es respirar frente al micrófono.

Revolución en miniatura

Hay quien la llama experimental. Puede ser. Pero en tiempos de scroll infinito y consumo acelerado, Llamadas propone algo radical: detenerse y escuchar. Sus capítulos breves son perfectos para una noche de insomnio, pero también para ese momento en que quieres que la ficción te roce la nuca.

Ligera en duración, intensa en atmósfera, esta miniserie demuestra que el terror no necesita sangre…le basta una interferencia en la línea.

 

Autor

  • Poeta y escritor uruguayo, residente en Chile; ha publicado los
    poemarios Palabras en juego;(E.E.U.U 2022); ecos de pensamientos;
    (Argentina 2023); Intersecciones; (Chile 2024), sus poemas han sido
    publicados en varias antologías poéticas internacionales.
    Colaboró como redactor y editor en revista de poesía digital AVPLA
    (México, 2023).
    En el 2024 comienza a escribir cuentos.
    En el 2025 algunos de sus cuentos aparecen en antologías en Argentina
    y Cuba.
    Actualmente dedicado a la narrativa.

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