El arte de decir sí:
Una habitación con vistas
Por VPM
Hay películas que envejecen mal, encerradas en una vitrina. Una Habitación con Vistas hace exactamente lo contrario, esta película abre las ventanas. Dirigida por James Ivory, basada en la novela del célebre E.M. Forster "A Room with a View" y estrenada en 1986 fue ganadora de tres premios Oscar, dos premios Bafta y un Globo de Oro. Con un reparto de lujo, el film redefinió el estándar de los dramas de época modernos. Digna de ver.
@Lucy y George interpretados por Helena Bonham Carter y Julian Sands en Una habitación con vistas, 1986.
Esta adaptación que James Ivory hizo en 1986 de la novela que E. M. Forster publicó en 1908 tiene algo difícil de encontrar en el cine de época, ligereza sin frivolidad. Es inteligente sin ponerse solemne, romántica sin empalagar y profundamente crítica mientras parece estar divirtiéndose. Forster mira a sus ingleses eduardianos en Italia con una sonrisa nada disimulada; los mira como turistas empeñados en descubrir el mundo, siempre que el mundo respete los horarios, las buenas maneras y el Baedeker.
Contaré solo el principio, para animaros a ver esta película.
Lucy Honeychurch, interpretada con una mezcla perfecta de inocencia y temperamento por Helena Bonham Carter, llega a Florencia junto a su prima Charlotte, una magnífica Maggie Smith, y descubre que sus habitaciones no tienen vistas. El problema parece doméstico, casi ridículo, pero contiene la película entera. Una habitación protege, delimita, ordena. Una vista abre y promete. Lucy tiene habitación. Lo que todavía no tiene es horizonte.
Y entonces aparecen los Emerson, padre e hijo, como caídos de otro planeta. Dos criaturas profundamente libres para su época.
En la cena de la pensión, Mr. Emerson, interpretado por Denholm Elliott, desconcierta a todos ofreciendo a las dos mujeres sus habitaciones con vistas al Arno. ¿Ellas quieren la vista y ellos no? Pues que intercambien los cuartos. Así de sencillo. Y con eso ya tenemos un escándalo. El escándalo nace de que su gesto carece de cálculo. Las convenciones necesitan deudas, jerarquías y segundas intenciones; Emerson solo aplica el sentido común y dice lo que piensa. Pero la época no lo permite.
Y cuando le preguntan por la vista, responde con una de esas frases que iluminan una película entera: “I don’t care what I see outside. My vision is within. Here is where the birds sing and where the sky is blue.” (No me importa lo que veo fuera, mi visión es interior, es ahí donde los pájaros cantan y el cielo es azul).
Así es, los Emerson poseen algo que al resto le falta: una vida interior que no necesita permiso.
George Emerson, interpretado por un estupendo Julian Sands, aparece al principio sombrío, extraño, perdido. Hasta que el paisaje italiano lo desata. En los campos de la Toscana se sube a un árbol y comienza a gritar su credo: “Joy! Beauty!… Love!”. «¡Dicha, belleza, igualdad, confianza, vida, amor!». Su padre lo contempla divertido y explica que George está proclamando “El eterno sí”.
George no argumenta, grita. No contempla el paisaje, se mete dentro de él. Frente a una sociedad especializada en contenerse, todavía cree que estar vivo debería sentirse en el cuerpo.
Florencia y la Toscana se ven preciosas bajo la mirada de James Ivory, luminosas y llenas de vida. Después, la historia cambia de escenario y nos lleva a Londres y a la campiña inglesa, y en base a la crítica social, se retratan muy bien los modales, las convenciones sociales y las rígidas normas de la época.
Forster, además, nunca necesita convertir su crítica en sermón. Prefiere el humor. Y Cecil Vyse, el personaje novio de Lucy, interpretado por un extraordinario Daniel Day-Lewis, es quizá el chiste más perfecto: un siútico que desprecia a los esnobs sin darse cuenta de que él es el más esnob de todos. Encerrado en sus libros, sus gestos y su exquisita idea de sí mismo, Cecil no vive, sino que se contempla viviendo. Charlotte por otro lado, administra peligros imaginarios. Los turistas persiguen una Italia “auténtica” sin abandonar jamás sus prejuicios. Y Lucy, en medio de todos ellos, todavía tiene que aprender a respirar.
Por eso la habitación con vistas acaba siendo mucho más que una bonita metáfora. Lucy cree buscar un paisaje, pero encuentra personas capaces de mirar de otra manera. Los Emerson no le ofrecen únicamente una habitación, le presentan la posibilidad de una vida menos vigilada.
Hoy vivimos bajo órdenes distintas, sé tú mismo, arriesga, viaja, rompe las reglas, vive intensamente. Incluso la libertad puede adquirir modales de obligación. Quizá por eso los Emerson siguen resultando tan modernos. No son libres porque hagan lo que quieran, sino porque no parecen representar su libertad para nadie.
Frente a tanta corrección, tanta prudencia y tanta vida cuidadosamente doblada dentro de un cajón, Forster deja entrar una corriente de aire.
A veces la libertad empieza así: alguien abre una ventana y, de repente, recordamos que afuera hay cielo.
@Trailer. Estrenada en la primavera de 1986, James Ivory decidió filmarla para poder volver a Italia y difrutar de la belleza de Florencia y La Toscana. Basada en la novela de Forster que es probablemente una de sus obras más accesible, divertida y luminosa. Se puede ver en Amazon Prime Video y Filmin en HD.
Ficha técnica
Título: A Room with a View
Director: James Ivory
Guión adaptado: James Ivory
Año: 1985
Duración: 136 minutos
Formato: 35mm
Idioma: Inglés
País: Reino Unido
Autor
-
Fotógrafa, diseñadora y artista visual nacida en Santiago de Chile, radicada en Barcelona. Su obra explora la cultura y problemáticas contemporáneas a través de la fotografía, el video y el texto, incorporando elementos de reflexión, ironía y apropiación artística. Estudió Comunicación y Relaciones Públicas en Santiago y se formó en Fotografía en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Católica de Chile. Posteriormente amplió sus estudios en arte moderno en Estados Unidos.
Desde 2020 desarrolla también proyectos de edición de video, animación y diseño digital en su propio estudio, HAS Barcelona. Su interés artístico se extiende desde el arte moderno americano hasta el surrealismo europeo. Desde 2024 integra la Inteligencia Artificial en la creación y edición de su obra. En 2025 cofunda Revista Despunte.
