Ciencia Ficción y
la Ampliación de lo Pop

Por Paula Rubio

“Fundente 2” Fotomontaje. Interpretación de la imagen calórica del crisol a partir de una cámara fotográfica de temperatura. Año 2024

“El arte no necesita como la Ciencia la prueba de la verdad.
En ella todo es inventado, todo es ficción”


Juan Felipe Villar Dégano

El asentamiento de la categoría ciencia ficción no fue un proceso aislado, sino que estuvo marcado por los profundos cambios políticos y sociales que reconfiguraron los límites de lo humano y de lo “real” a principio de la década de los ’50. Momentos como el fin de la Segunda Guerra Mundial, el horror nuclear de Hiroshima y Nagasaki, y el miedo paralizante a la radiación de la energía atómica, abrieron un portal hacia mundos posibles más allá de la realidad cotidiana.

Pero este fenómeno no se queda ahí: éste forma parte de un movimiento mucho más vasto, el imaginario Pop. Su nombre –una abreviatura que surge de las primeras letras de la palabra “popular”-, encapsula esa explosión cultural que rompió barreras y trajo consigo nuevas maneras de imaginar el futuro, el presente y lo imposible.

En esta confluencia, y al poco andar, surgen consideraciones entre lo que se designaría como la llamada alta cultura y la cultura popular, es decir, la autentificación de la labor artística y la masificación del arte. Entre los años cuarenta y sesenta, y como ya hemos dicho, por distintas escenas históricas y colectivas de la sociedad, además de un incremento significativo en el campo de lo científico-técnico, la ciencia ficción sufrió una transformación que la llevaría a convertirse en un campo de producción cultural reconocido, con temas más complejos en sus diversas miradas.  

Este cambio cultural de las ficciones predictivas, se sitúan en lo que los autores David Lyon y Jean François Leotardo definen como el fenómeno Posmoderno, es decir el cuestionamiento a la modernidad y al establishment en su conjunto. Esta expresión critica y pone en evidencia la crisis del saber, las nuevas narrativas sobre lo humano y el debate de las normas tradicionales de la cultura. Es así como la consolidación de este género, como práctica de bien cultural, es la consecuencia de este nuevo enfoque.

De la alta cultura a las ficciones proyectivas

Es necesario enunciar y ampliar los principales temas y procedimientos que conforman lo ficcional, y que podríamos decir es la definición de mi quehacer artístico, en donde opto por llevar este término a un nivel de conceptualización y así redirigirlo a Ciencias Especulativas o Ficciones Proyectivas, entendiendo que esto es designarlo como la alteración o deformación sustantiva de lo que percibimos como lo verdadero, una ficción de la realidad, una interpretación de la existencia y materialidad objetiva de nuestro mundo como lo conocemos.

Muchos aspectos de la ciencia ficción tienen que ver con la conquista y el viaje, es así como “El Futuro” considera la apropiación de lo desconocido en todos los niveles; experienciales, cognitivos, bélicos, etc. Las dos primeras imágenes que presento son la relación entre el control de aquello que no pertenece al cotidiano y a la promesa que esto supone, un regalo, es una revelación, que como consecuencia de su uso permite la evolución del ser humano, es también lo que podríamos sintetizar en el descubrimiento y la conquista del fuego.

De este modo no sólo se estudian los materiales, fundentes en este caso, y su potencial para generar experiencias ficticias en la relación sujeto-objeto, sino también el problema de la imagen y los modos de traducir simbólicamente los estímulos visuales a través de los oficios de la fundición en metal, los que en mi trabajo escultórico utilizo como expresión plástica.    

De la fusión al cosmos: el artificio de los métodos y la ficción

Ahora es el momento de referirse al oficio y las maneras del trabajo visual, y cómo en este caso se localiza en la técnica de la fundición el signo de lo posible y lo imposible, de  lo real e irreal, convirtiéndose el Crisol incandescente —con el metal fundido— en el hilo conductor, encontrando así en la alquimia de la fusión las herramientas y claves necesarias para encontrar el escape hacia el  macrocosmo, es decir el mundus maior (mundo mayor), el Universo, una experiencia que se aleja de la realidad terrenal y por lo tanto una experiencia que se transa a través de lo ficticio. Es así como la similitud de estos dos contextos, el del imaginario de la maestranza de fundición, habilitado para las técnicas fundentes y las del imaginario colectivo de las del espacio exterior se combinan en una efectiva atmosfera.

Para continuar, y como ya hemos dicho, los fotomontajes surgen de la acción de la fundición dispuestos en el imaginario del espacio exterior, y en donde los personajes son elaborados considerando imágenes de operarios de fundición que visten trajes especiales de aluminio anti-fuego. En estas dos imágenes utilizo herramientas digitales donde a través de capas, superpongo imágenes del espacio exterior, del fuego de la escena en donde ocurre la acción y los personajes intervenidos en su forma y oficio de la acción que estos cuerpos representan.

Si bien a simple vista se ve a dos sujetos manipulando metal fundido, hay otro aspecto de la imagen que es necesario indicar, las deformaciones, así como también la indeterminación del espacio, que con el material visual que la imagen posee es posible relacionarlo con una composición y visualidad estelar. Así, esta dimensión ya no se representa a través de los códigos de la perspectiva sino más bien por el aspecto perceptivo de la experiencia que el cuerpo posee en un ambiente con ese nivel de hostilidad.

“Fundente 5”. Fotomontaje: interpretació de la imagen calórica y operarios-cosmonautas. Año 2024

“La frontera entre la ciencia ficción y la realidad es una ilusión óptica (…)
prefiero ser una cyborg que una diosa”


Donna Haraway,
Manifiesto Cyborg (1985)

Cuerpos en disputa: neofeminismos y desobediencias de la imagen

Como hemos ido desarrollando y profundizando en el análisis del término ficción, es posible también mirarlo desde una nueva perspectiva, o más bien potenciarlo aún más al acoplarlo con los conceptos, prácticas y análisis de los llamados neofeminismos y sus numerosas variantes.

La mayoría de los iconos y símbolos donde se indica el cuerpo humano se comprenden como sujetos masculinos. Este problema puede ser entendido como uno relativo a la representación, a la significación de las formas sintéticas o bien, algo que no tiene que ver con la imagen, sino con la costumbre de reconocer constantemente a un hombre en vez de identidades y sensibilidades diferentes. Es así como la obra “Mujeres en la Ciencia Ficción: El límite de lo real y lo otro”, que presento acá, y que es sólo una de las imagenes de la serie, expone este condicionamiento, no como la dicotomía de fuerzas binarias, sino más bien como una ampliación de esta dualidad femenino-masculino, de hembra – macho. Es decir, proponer nuevas formas de reconocimiento de los cuerpos a través de las nuevas formas de performatividad. 

Históricamente a la hora de indicar un cuerpo humano, la designación encuentra su generalización en el término “hombre”. El predominio de la designación del término “el hombre” para designar a la raza humana (hasta la preeminencia de lo masculino utilizado en la escritura), actúa como denominación de género en donde la forma representacional guía a la percepción sensible de un cuerpo que luego se articula como representación de una categoría estática del sexo al igual que otros discursos que se organizan según el modelo hegemónico. Sin ánimo de indagar en la cuestión terminológica, el uso de esta descripción y categoría, para designar todos los cuerpos y las múltiples identidades, se puede encontrar en el cotidiano, así como en investigaciones filosóficas y sus respectivas traducciones en incalculables experiencias del mundo occidental. 

Una de las imágenes que acá se muestra, es parte de una serie de cinco fotografia digitales, éstas ilustran diferentes hitos de la carrera espacial estadounidense desde 1984 hasta agosto del 2013. Están construidas a modo de fichas técnicas, con la información y descripción de estas expediciones. Como estrategia, fueron reemplazados los nombres de los tripulantes que aparecen en cada misión por nombres de mujeres chilenas que se autodenominaron como “dueñas de casa”. Este cambio de nombres interrumpe, de forma muy simple y por un momento el discurso oficial, el discurso historiográfico y a su vez el modelo representacional del cuerpo. Esto permite constatar que en el desgaste de las identidades fijas y las estrategias con las que se construyen, se abre la posibilidad de presentar algo más que una cubierta de dualidades inexistentes; sino más bien un cuerpo en crisis bajo los mismos códigos de representación. Es decir, en las imágenes de la serie, lo que interviene realmente el cuerpo retratado, su traje y su paisaje, es sólo el texto que la acompaña.

 

“Untethered Space Walk” Sra. Aurora Ávila Fuentes. Mujer y Ficción; el limite de lo real y lo otro. Año 2018

El crisol como método: ficción, política y lo real

En relación a este último tema es posible decir que nos vemos a nosotros mismos en un modelo representacional que cumple las reglas ideológicas que se han fortalecido durante la historia, por ejemplo, la relación entre la configuración biológica de un cuerpo con el género que adquiere su identidad. En la imagen presentada, vemos el cliché de la hazaña del héroe expedicionario por excelencia, es decir el del astronauta y su traje, asociado con un cuerpo y género masculino, acompañado de un texto que provoca desconfianza, un descalce entre lo representado y su descripción, pues de manera formal y oficial, en las especificaciones de la ficha, el tripulante resulta ser una mujer.

Ya para concluir, y cerrando la idea central que aborda este texto, podríamos afirmar que los trabajos presentados, y muchos otros que conforman mi obra, pertenecen al mundo de la fusión, tomando como punto de partida, como referencia principal, el objeto del Crisol, para así permitir y darle paso a la obra ficcionalista. De esta manera he querido puntualizar este aspecto de la ciencia ficción que más que un género al que responderle, es un mecanismo de organización de mi trabajo. Éste no es un objetivo, sino un método que me permite asociar aspectos sensibles en un contexto mayor y cotidiano, para finalmente afirmar que la condición del trabajo con lo ficcional es un vínculo entre mi obra y lo político, y por consiguiente con lo “Real” de mi entorno.

“Prototype Humanoid Robot” Sra. Carmen Sepúlveda Robles. Mujer y Ficción; el limite de lo real y lo otro. Año 2018

Autor

  • Destacada artista visual chilena. Vive y trabaja en Santiago de Chile.

    Titulada en Licenciatura en Artes Plásticas, mención escultura,
    de la Universidad de Chile. El año 2013 y 2014 cursa el Magíster en Artes Visuales de la misma casa de estudio.

    Desde el año 1985 ha expuesto en diversas galerías y Museos de Arte en Santiago de Chile. En el año 1988 realiza su primera exposición individual en Galería Espaciocal.

    En los años 2000 y 2004 obtiene la Beca Nacional Fondart.
    El año 2005 obtiene el primer lugar en la Bienal de Arte Contemporáneo, categoría escultura. Arad-Rumania.
    En los años 1988, ´99, 2000 y ´04 ha expuesto individualmente su obra en prestigiosas galerías de Santiago de Chile.
    Desde el año 1986 hasta la fecha, ha participado en muestras colectivas en el extranjero; tanto en Argentina, Perú, Ecuador, México y en La Paz, Bolivia (Bienal Siart). Así como también en Europa; Austria, España, Holanda, Rumania, Alemania, Polonia y Medio Oriente.

    Su trabajo ha sido publicado en diversos catálogos y libros de Arte Contemporáneo en Chile. El 2015 pasa a formar parte de la Colección del Museo de Bellas Artes en Santiago de Chile.
    Del 2016 al 2020 ha realizado diversas intervenciones en el espacio público en Santiago de Chile.

    Del 2018 hasta la actualidad ha trabajado en diferentes Murales en la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, centro de tortura y desaparición forzada durante la dictadura militar en Chile, inscrito dentro del Circuito de Sitios de Memoria.

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