El retrato de casada
Por Yolanda Pizarro
«El retrato de casada»
Maggie O`Farrell
Editorial: Libros del Asteroide
(Año 2023)
Paginas: 400
En El retrato de casada, libro escrito posterior a su gran éxito Hamnet (2020), Maggie O’Farrell (Irlanda del Norte 1972) construye mucho más que una novela histórica ambientada en el Renacimiento italiano: crea una profunda reflexión sobre el poder, la identidad femenina y las estructuras de dominación que han atravesado la experiencia de las mujeres a lo largo de la historia. Inspirada en la breve vida de Lucrezia de Médici, la autora nos introduce en un universo de sofisticación estética y violencia silenciosa, donde la protagonista, casada siendo apenas una adolescente con Alfonso II d’Este, duque de Ferrara, comprende progresivamente que su existencia ha sido definida por decisiones ajenas y por un sistema que la concibe como un objeto político antes que como un sujeto pleno.
La novela destaca por la extraordinaria capacidad de O’Farrell para construir atmósferas psicológicas densas y perturbadoras. La belleza del Renacimiento —sus palacios, jardines, pinturas y ceremonias— contrasta permanentemente con las formas de control, subordinación y miedo que atraviesan la vida de Lucrezia. Esa tensión narrativa permite comprender que muchas desigualdades de género no se sostienen únicamente mediante la violencia explícita, sino también a través de estructuras culturales profundamente normalizadas. En ese sentido, la obra dialoga de manera muy contemporánea con los debates actuales sobre diversidad, equidad e inclusión, especialmente respecto de cómo las organizaciones sociales, políticas y familiares reproducen relaciones asimétricas de poder.
Uno de los aspectos más valiosos de la novela es, precisamente, la actualización de la mirada histórica que realiza O’Farrell. La autora no pretende escribir una reconstrucción documental fría, sino otorgar voz, subjetividad y complejidad emocional a una mujer que la historia oficial apenas registró. Desde una perspectiva de equidad de género, esto resulta especialmente significativo: recuperar las experiencias silenciadas de las mujeres implica también cuestionar los relatos históricos construidos casi exclusivamente desde perspectivas masculinas y posiciones de poder. Lucrezia aparece, entonces, como una figura atrapada entre el deber, la obediencia y el deseo de autodeterminación, encarnando tensiones que, aunque ambientadas en el siglo XVI, siguen resonando en muchas experiencias femeninas actuales.
La escritura de O’Farrell posee, además, una elegancia excepcional. Su estilo pictórico y sensorial transforma cada escena en una experiencia visual cargada de simbolismo, donde la delicadeza de la prosa convive con una constante sensación de amenaza. Esa capacidad para explorar la intimidad emocional de sus personajes me recordó, por momentos, la profundidad psicológica de Virginia Woolf.
El retrato de casada no es solo una novela sobre el Renacimiento: es también una reflexión sobre la fragilidad de la libertad femenina en contextos dominados por estructuras rígidas de poder. Desde una mirada contemporánea vinculada con la igualdad de oportunidades y la equidad, la obra nos recuerda la importancia de construir sociedades en las que las personas —especialmente las mujeres— puedan desarrollar plenamente su identidad, autonomía y voz propia, sin quedar reducidas a roles impuestos por la cultura, la política o las expectativas sociales.
Autor
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Yolanda Pizarro es consultora, mentora, académica chilena y ex subsecretaria, con una sólida formación feminista. Desde hace años trabaja promoviendo la perspectiva de género en empresas e instituciones públicas, impulsando diagnósticos, masterclasses, políticas de diversidad, inclusión y equidad, protocolos de prevención del acoso, comunicación inclusiva y mentorías a mujeres jóvenes y altas ejecutivas. Su labor busca visibilizar y reducir las brechas de desigualdad entre hombres y mujeres.
