Imagen y Semejanza

por FERNANDO LÓPEZ LAGE

El autorretrato pictórico sigue utilizando al espejo como herramienta indispensable, a
pesar que la fotografía y los smartphones convirtieron a las cámaras en espejo.
Existe una voluntad de introspección en el mundo contemporáneo, las selfies y los filtros de Instagram y Tik Tok, propician la herramienta para verse y mostrarse, como los hicieron también las pinturas de autorretratos clásicos.
Los espejos hasta mediados del siglo XIX fueron un artículo de lujo. Los más
antiguos, que se descubrieron en Çatal Hüyük, en la actual Turquía, datan de alrededor del 6.200 AC. y eran espejos oscuros de obsidiana muy pulida.
En 1438, Johannes Gutenberg abrió un negocio de fabricación de espejos en
Estrasburgo y seis años después inventó la imprenta, generando una conexión simbólica entre los dos eventos: ambos permiten el acceso a otras dimensiones, reflejan el mundo sobre sí mismo y estimulan el conocimiento. La Era Moderna comienza con algunos de estos eventos: el descubrimiento de América, de la imprenta y le agregamos como hipótesis el negocio de los espejos.
En el siglo XVI más de 350 libros europeos hacían referencia a los espejos. El
humanismo comienza a expandirse y este es un objeto muy cargado de simbolismos que configura la imagen y la episteme que se desprende, una imagen colonizada por Europa que atraviesa los saberes del mundo Occidental.
En el siglo XVI, la isla de Murano cerca de Venecia, conocida durante mucho
tiempo por su cristalería, se convirtió en el centro europeo de fabricación de espejos.

Jeff Koons (EE.UU, 1955), Ballon dog, 1994.

El artista estadounidense Jeff Koons dice: …Después de todo, el “Ballon Dog” es
un objeto maravilloso. Pretende robustecer al observador en su existencia. Yo trabajo a menudo con un material reflector y que espejea, porque robustece automáticamente al observador en la confianza que tiene en si mismo. En una habitación oscura eso no sirve de nada. Pero cuando uno está directamente delante del objeto, se refleja en él y se asegura a si mismo.
Albert Durero hizo uno de los más grandes autorretratos de la historia del arte y confesó que estaba hecho con un espejo.
Si nos referimos a la construcción de una imagen, Durero es un buen ejemplo para
debatir la verdadera imagen de Cristo pues su autorretrato fue la referencia para su grabado del santo sudario que finalmente quedó asociado al imaginario de la cultura occidental. Dios se encarna y le da una imagen humana, y conforme a aquel que está más allá de toda imagen. La relación consustancial entre el padre y el hijo, entre imagen conforme e imagen modelo invalida la jerarquía entre modelo e imagen.

Alberto Durero, (Alemania, 1471-1528).
Autorretrato a los 28 años.

El padre es el hijo y viceversa. Durero es muy responsable sin saberlo e implantó la imagen occidental de un Jesús pelilargo, blanco, y de rasgos sutiles. La idea de imagen también queda conmocionada porque desaparece la diferencia entre modelo e imagen.
El espejo es responsable tanto como Durero.
Jean Marie Schaeffer (Paris, 1952) dice: A partir de ahí podría pensarse que el sujeto buscará su completud en una imagen ideal que encarna un modelo del que él mismo será el creador y el origen.

Anna Uddenberg (1982, Suecia), Viaje de descubrimiento, 2016.

Fernando López Lage
Montevideo, 28/6/ 2025

Autor

  • Fernando López Lage (Montevideo, 1964). Artista y docente uruguayo que ha expuesto individualmente en el Museo Nacional de Artes Visuales, en el Museo Blanes, Linda Moore Gallery (EEUU), Colección Engelman Ost, Alianza Uruguay EEUU, Galería Xippas Punta del Este, entre otras. Desarrolla el Programa de formación permanente en el colectivo fac. Recibió numerosos premios, en 1996 obtiene la Mid American Art Alliance y la USIA (New York, Los Angeles, New Orleans, Chicago, San Francisco, Texas, Washington, New México). Residencia de artista en la Universidad de Texas; expone en el Fox Fine Art (El Paso, Texas, Estados Unidos). Es invitado por la Asociación Internacional de Críticos de Arte para integrar el envío a la Bienal de Pintura de Cuenca, Ecuador en 1989,donde obtiene el premio Le Parc al mejor pintor latinoamericano menor de 35 años. Es invitado a la Bienal de La Habana en 1992 y nuevamente, a la Bienal de Pintura de Cuenca, Ecuador (1994), por el comité organizador. En 2007 participa en la Bienal del Mercosur, Conversas un dialogo de obras junto a John Baldessari y Terrence Mallick. Fue director de la revista Arte: y de la revista digital Hugo. La editorial Estuario publica El color Pharmakon en 2018, y Madmaxismo en 2022. Ambos con Mención en el Premio Nacional de Literatura. En 2025 con la misma editorial publica Sensor de contingencia.

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