Editorial DOS

por REVISTA DESPUNTE


Lo que me interesa
es que uno viva y muera
por lo que ama.

La Peste
Albert Camus

Los dadaístas respondían que «Dadá» no tenía un significado fijo y predeterminado. Se trataba de una fuerza instituyente que cuestionaba lo instituido, lo establecido. El dadaísmo se fundó en 1916 en Zúrich, Suiza, como una reacción contra la Primera Guerra Mundial. Eso instituido, eso establecido, que estaba en todo y también en las artes, había provocado tal estado de las cosas.

Una lectora amiga preguntó dónde se ubicaba Despunte: intentamos ser una fuerza instituyente, por eso, tal vez, no encajemos en ningún sitio.

Cada reunión de Editorial es un viaje. Imagina un movimiento helicoidal que va y viene entre Chile, España y Argentina. Como un ADN al encuentro de la luz. Conversamos espontáneamente sobre lo que nos mueve cada día, lo que nos inspira, lo que nos inquieta, lo que nos hace felices y también lo que intenta detenernos. Y así, entre ideas sueltas, desvaríos lúcidos y experiencias, vamos descubriendo qué queremos decir y desde dónde.

En una de estas últimas reuniones acordamos empezar esta Editorial Número Dos con una reafirmación. Reafirmar los hitos que vamos asentado a nuestro paso. Esos hitos, pequeños brotes aún, van diciendo quiénes somos y qué queremos ofrecer y exponer en esta revista.
En Despunte creemos en la fuerza transformadora del arte, y afirmamos con convicción que nuestra única política es la política del arte. No entendemos el arte como un simple producto del ocio o la estética, sino como una práctica vital que entrelaza, sostiene y cuestiona todas las políticas sociales y culturales.

El arte que promovemos no se limita a una doctrina ni a una ideología cerrada; es un arte plural, inclusivo y crítico que abraza la diversidad de voces, historias y luchas. Es un arte que dialoga con el presente, que cuestiona todo aquello establecido que oprime y asfixia, un arte que construye espacios para la memoria, la justicia y la esperanza. En esa amplitud, el arte se convierte en política, porque es capaz de intervenir en el tejido social y cultural, dando forma y sentido a las comunidades.

Por eso, en Despunte no separarnos lo artístico de lo político, sino que entendemos que el verdadero pulso de la creación está en esa intersección. Nuestra única política es la del arte que acoge, refleja y dispara todas las políticas que atraviesan la vida social, desde la equidad hasta la diversidad, desde el cuidado del medio ambiente hasta la defensa de la identidad.

Despunte es un espacio para la multiplicidad, para la experimentación y para la reflexión constante. Aquí, el arte es una manera de pensar el mundo y de transformarlo.
Dice Luis Alberto Spinetta en el libro Crónicas e iluminaciones. “Creo que sólo si nos preocupamos por sanear el alma vamos a evitar distorsiones sociales y comportamientos fascistas, doctrinas injustas y totalitarismos, políticas absurdas y guerras deplorables. La única forma de hacer subir el peso es con amor”.

Dicho todo esto, queremos agradecerles la maravillosa acogida que tuvo el Número UNO: nos alegró muchísimo, y nos confirmó que vale la pena esta promesa editorial.
Y ahora, hoy, complacidos y felices les presentamos el Número DOS, que va, cómo no podía ser de otra manera, dedicado a la cultura POP. Porque además de ser un equipo inquieto, crítico y apasionado, somos, orgullosamente, un equipo tremendamente POP.

Revista Despunte
Sept, 2025

Autor

  • Es una criatura editorial nacida en 2025, entre el caos y la belleza. Plataforma independiente de arte, literatura y pensamiento indisciplinado, reúne voces diversas que atraviesan el mundo con sensibilidad crítica. Publicamos crónicas, poesía, relatos, imágenes y todo lo que vibra. No explicamos: provocamos. Nos mueve la intuición, la creatividad como resistencia y la potencia de lo sensible. Con base en lo latinoamericano y proyección europea, Despunte es un punto de fuga, un meridiano errante, un espacio donde la belleza despunta.

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